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Errores habituales de la IA y cómo detectarlos

Las herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Claude escriben con mucha seguridad, con buena ortografía y en un tono convincente. El problema es que suenan igual de seguras cuando aciertan que cuando se equivocan. Por eso, saber detectar sus errores es una de las habilidades más útiles que puedes aprender si las usas a menudo.

En esta guía verás los errores más habituales de la IA, por qué ocurren y un método sencillo para comprobar sus respuestas antes de fiarte de ellas.

Por qué se equivoca la IA

Una IA generativa no “busca la verdad” como haría una persona consultando un libro. Lo que hace es generar el texto que, según todo lo que ha aprendido, tiene más probabilidades de encajar con tu pregunta. Casi siempre eso coincide con la respuesta correcta, pero no siempre. Cuando no sabe algo, a menudo no se queda callada: rellena el hueco con algo que suena plausible.

A esto se le suele llamar “alucinación”. No es que la IA mienta a propósito; es que no distingue bien entre lo que sabe y lo que se está inventando.

Los 7 errores más habituales

Error Cómo se ve Ejemplo
Datos inventados Cifras, fechas o nombres que suenan reales pero no lo son Un porcentaje exacto sin ninguna fuente
Fuentes falsas Libros, artículos, enlaces o sentencias que no existen Una referencia con autor y año que no aparece en ningún buscador
Información desactualizada Precios, leyes o versiones de programas que ya han cambiado Las condiciones de una ayuda pública de hace años
Cálculos incorrectos Sumas, porcentajes o conversiones con errores Un presupuesto en el que el total no cuadra
Errores de lógica Pasos que no se siguen unos de otros o conclusiones que se contradicen Dice una cosa al principio y la contraria al final
Darte la razón Cambia de respuesta solo porque insistes, aunque la primera fuera correcta “Tienes razón, me he equivocado” sin que hubiera error
Respuestas genéricas Consejos vagos que sirven para todo y para nada “Depende de tu situación, consulta a un profesional” sin más

Un caso real

Uno de los ejemplos más conocidos ocurrió en 2023 en Estados Unidos, en el caso Mata contra Avianca: unos abogados presentaron ante un tribunal un escrito con sentencias citadas por ChatGPT que en realidad no existían, y el juez acabó sancionándolos. Puedes leer la noticia en NBC News (en inglés). La lección es clara: la IA puede inventar referencias con un aspecto totalmente profesional.

Señales de alarma

Sospecha especialmente de una respuesta cuando:

  • Da cifras muy exactas (por ejemplo, “el 73,4 %”) sin decir de dónde salen.
  • Cita una fuente concreta que no puedes abrir o encontrar.
  • Habla de algo reciente: noticias, precios, normativa o lanzamientos. Muchas IA tienen una fecha límite de conocimiento y pueden no saber lo que ha pasado después, salvo que busquen en internet en ese momento.
  • Trata temas en los que un error es caro: salud, dinero, temas legales o trámites oficiales.
  • Cambia de opinión en cuanto le llevas la contraria.
  • Es demasiado perfecta: si la respuesta dice exactamente lo que querías oír, revísala dos veces.

Cómo comprobar una respuesta en 4 pasos

  1. Pide las fuentes. Escribe: “¿En qué te basas? Dame fuentes que pueda comprobar”. Después ábrelas tú: una fuente que no puedes encontrar no cuenta.
  2. Contrasta con una web oficial o fiable. Para leyes, el BOE; para trámites, la web del organismo correspondiente; para salud, tu médico o fuentes sanitarias oficiales; para un producto, la web del fabricante.
  3. Repite los cálculos. Usa la calculadora o una hoja de cálculo. Comprobar una suma lleva segundos.
  4. Haz la pregunta de otra forma. Si al reformularla obtienes una respuesta distinta, es señal de que la IA no está segura.

Prompts que ayudan a reducir errores

Puedes pedirle a la IA que sea más prudente desde el principio. Por ejemplo:

Responde solo con información de la que estés seguro. Si no sabes algo o no estás seguro, dilo claramente en lugar de suponer.

Separa lo que es un hecho comprobable de lo que es tu opinión o una estimación.

Al final de tu respuesta, indica qué partes debería comprobar en una fuente oficial.

Estos prompts no eliminan los errores, pero hacen que la IA marque mejor sus dudas. Si quieres aprender a escribir instrucciones más eficaces, consulta nuestra guía sobre cómo escribir buenos prompts.

¿Para qué sí puedes fiarte más de la IA?

La IA suele funcionar muy bien en tareas en las que tú puedes comprobar el resultado de un vistazo:

  • Redactar o corregir un texto que luego vas a leer.
  • Resumir un documento que tú le das.
  • Proponer ideas, títulos o esquemas.
  • Explicarte un concepto que después contrastas.

Donde más cuidado debes tener es en las tareas en las que no puedes comprobar fácilmente si ha acertado: datos concretos, fuentes, cifras y consejos sobre salud, dinero o temas legales.

En resumen

La IA es una ayuda excelente, pero trátala como a un compañero muy rápido que a veces se equivoca sin darse cuenta: úsala para avanzar, no para tener la última palabra. Desconfía de las cifras sin fuente, comprueba las referencias, repite los cálculos y contrasta lo importante en fuentes oficiales. Con esa costumbre, aprovecharás todo lo bueno de la IA sin caer en sus errores.

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